domingo, diciembre 11, 2005

La garza Diaz/Naranjo

Componer esta garza fue doblemente complicado. Por un lado había recientemente conocido la dancing crane Robert Lang (ver una entrada anterior) y tenía la impresión que ya ninguna garza aportaría nada nuevo al origami. El tema parecía agotado, por lo menos por un tiempo. La segunda complicación es que nació como una modificación de la "Grulla" de Daniel Naranjo y me preocupaba ser respetuoso del estilo de Daniel . La idea primaria era agregarle algunas plumas de adorno en las alas.
El el primer intento fue con un injerto que permitía alargar las alas. Rápidamente resultó obvio que las alas no podían ser más largas de los que ya eran sin verse desproporcionadas.
Fue interesante comprobar que los métodos de diseño (el injerto en este caso) aplicados mecánicamente no conducen a nada bonito.
Recién luego del primer fracaso fue que me senté a mirar la grulla: las patas y las alas tienen un largo suficiente como para que si ambas se achican queden bien proporcionadas con la cabeza.
Resultó entonces que era posible agregarle dedos en las patas y plumas en las alas con la ventaja de mejorar las proporciones de las diferentes partes.

Sólo entonces quedaron establecidos los objetivos del futuro modelo.
1-Relativamente fácil de doblar
2-Elegante y liviana a la vista
Estas dos primeras condiciones tienen que ver con respetar el punto de partida: la grulla de Daniel.
3-Plumas en las alas
Simplemente porque me gustaba así.
4-Cuatro dedos en cada pata
5-Posible de sostenerse por si misma
Las dos últimas son (debo confesarlo) para ofrecer al menos alguna ventaja en relación con la fantástica Dancing Crane (aparte de ser más fácil de doblar)

El trabajo de diseño consistió entonces en encontrar el mayor largo posible para los dedos que no acortara demasiado la pierna, y las mejores plumas posibles que fueran compatibles con las alas.
Usé el ensayo y error hasta encontrar una combinación que me gustó más que las anteriores y que tenía una secuencia de doblado razonable.

Ya tenía por lo menos la estructura del modelo y surgió otro problema: la garza requería un papel muy fino y resistente, probablemente del tipo que se usaría ¡para doblar un insecto!
No estoy acostumbrado a este tipo de papeles, en general uso materiales medianamente gruesos, doblados en húmedo.
Así que por primera vez decidí probar el método de Manuel Sirgo que consiste en papel seda tratado con acetato de polivinilo (hay una descripción filmada del método hecho por el propio Manuel en el enlace, además de su fantástica galería de modelos)

En intentos anteriores había doblado papel seda en seco sin tratamiento alguno y se siente como plegar una servilleta de papel. Con el agregado del acetato de polivinilo el papel adquiere mucha consistencia y resistencia.
Para la terminación utilicé metilcelulosa aplicada con pincel y por partes. Si se pincela todo el modelo al mismo tiempo es imposible controlar el proceso debido a la finura del papel y arruinaremos la figura seguramente.


Esta es una de las garzas que doblé junto con otras cuatro o cinco más.
La garza ha sido un modelo sumamente interesante, no sólo porque el diseño fue una coautoría, que resultan escasas en el origami, sino porque doblar cada pieza es muy diferente a lo que yo he doblado hasta ahora. La finura del papel, el acabado que tarda uno o dos días en completarse, la posición para que se mantenga parada en una sola pata, son todas cosas me resultaron nuevas.
Y vuelvo siempre a pensar lo mismo, cada uno vive su propio origami y eso es difícil de diagramar.


2 comentarios:

Eloy dijo...

Muy buena descripción acerca del proceso de creación de un nuevo modelo, en especial entre dos personas.
Son páginas como ésta las que me hacen volver al origami cuando me alejo un poco. Felicitaciones y sigue así!

Daniel

Román dijo...

Gracias Daniel
espero que no sigas alejado del origami por mucho tiempo